El Control Parental en Dispositivos Móviles: Claves para una Educación Digital Responsable
En la era digital, el acceso a dispositivos móviles se ha convertido en una realidad cotidiana para niños y adolescentes. Sin embargo, el uso sin supervisión puede derivar en riesgos como la adicción a redes sociales, el acceso a contenido inapropiado o la disminución de la interacción social en el mundo real. Todos los estudios apuntan a que un jóven antes de los 16 años no cuenta con la madurez suficiente para poder gestionar de un modo saludable el uso del móvil, e incluso, alcanzada esa edad, necesitan formación y ayuda para poder usar el móvil de forma sensata. A edades tempranas no cuentan con las capacidades intelectuales y volutivas necesarias para juzgar bien a cerca de los tiempos de uso, de los sitios que deben o no visitar, de la información que deben o no compartir, etc… La voz de alarma ya se ha dado en la sociedad, tras los numerosos casos de adicciones de exceso de tiempo en aplicaciones como TikTok o a la pornografía. Por ello, desde la Fundación Jóvenes del Metaverso, vemos fundamental retrasar la entrega del móvil a los jóveneses hasta que los padres constaten que sus hijos tienen la madurez suficiente para gestionar bien toda la ventana amplia de posibilidades que les ofrecerá el dispositivo. Aún así, se debe actuar de forma inteligente, y dotar a los jóvenes de ayudas eficaces para entender como interactuán con los móviles. Para ello es de vital importancia instalar desde el primer momento una aplicación de control parental, que va a permitir a los padres ayudar a sus hijos a incluir el móvil en su día a día de forma regulada sin verse atropellados por la novedad y por las ingerencias que las propias aplicaciones desarrollan sobre la psique juvenil.
Os incluimos 6 puntos claves sobre educación en el uso del móvil.
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El Móvil como Herramienta, NO como Juguete
Una buena manera de abordar el uso del móvil en menores de 16 años es tratarlo de forma similar a una videoconsola. Esto significa establecer normas claras, como un horario de uso y un espacio común donde pueda utilizarse, evitando el uso en habitaciones privadas (habitación, cuarto de baño…), dejar a cargar el móvil en el salón de casa por las noches… Estas estrategias permiten un mayor control y evita comenzar adicciones con el móvil en momentos en que los padres dificilmente pueden detectarlas.
- Aplicaciones de Control Parental
Instalar una aplicación de control parental es una medida fundamental. Como Qustodio, FamilyLink… Estas aplicaciones permiten:
- Limitar el tiempo de uso del dispositivo.
- Regular el acceso a determinadas aplicaciones y redes sociales.
- Aprobar o bloquear la instalación de nuevas apps.
- Desactivar el móvil durante horarios específicos, como el tiempo de estudio o la noche.
Es esencial que los padres mantengan la contraseña de este control y que los menores no tengan acceso a modificarlo.
- Supervisión y Diálogo
Los padres deben tener acceso al contenido del móvil de sus hijos, incluyendo mensajes, historial de navegación y redes sociales. Esto no debe percibirse como una invasión de la privacidad, sino como una estrategia educativa para orientar el uso del dispositivo. Además, revisar regularmente el contenido consumido en plataformas como YouTube ayuda a detectar posibles influencias negativas.
- Bloqueo del Navegador Web
El acceso sin restricciones a Internet representa un gran riesgo, ya que la web no discrimina entre contenido adecuado o no para menores. La solución más segura es bloquear el navegador y permitir la navegación solo en un ordenador familiar ubicado en un espacio común de la casa.
- Redes Sociales: Un Acceso Gradual
Las redes sociales están diseñadas para maximizar el tiempo de uso de los usuarios, lo que puede generar adicción en los adolescentes. Algunas recomendaciones clave son:
- TikTok: Prohibido hasta los 16 años debido a su alto nivel de adicción.
- Instagram: No recomendado antes de los 16, aunque en algunos casos se podría permitir su uso supervisado a los 15.
- Una opción intermedia es permitir el acceso a Instagram solo en el ordenador familiar o en el móvil de los padres.
Es importante educar a los jóvenes sobre los peligros de las redes sociales, como el ciberacoso, la desinformación y la exposición a contenido dañino.
- Hábitos de Uso Nocturno
El móvil debe “dormir” fuera de la habitación del menor. Lo ideal es que se cargue en el salón o en un espacio común hasta los 18 años. Además, es necesario asegurarse de que no haya otros dispositivos antiguos accesibles sin control, evitando así su uso no supervisado.
Conclusión
El control parental no se trata solo de restringir el uso del móvil, sino de educar en una gestión responsable de la tecnología. Una excelente herramienta para ayudar a los padres en esta tarea es Google Family Link, que permite gestionar el tiempo de uso, aprobar aplicaciones y supervisar la actividad digital de los menores de manera efectiva.
Si deseas aprender a configurarlo y sacarle el máximo provecho, consulta nuestra guía detallada aquí: Guía sobre Google Family Link.O